Este pequeño jardín es un espacio en el que los propietarios de esta casa pasan mucho tiempo tanto en invierno como en verano, gracias a su orientación suroeste. Amantes de las plantas, habían plantado varios árboles y numerosas herbáceas que se encontraban en muy buenas condiciones. Se trataba de crear una estructura para organizar los espacios en el jardín. Se propuso un diseño equilibrado con una distribución del jardín trasero en dos partes, con una zona estancial pavimentada con ladrillo visto dispuesto a espina de pez a la derecha del jardín, bajo el bonito ejemplar de cerezo, que resulta muy agradable y fresca en verano. En ella se instaló una fuente baja con surtidor en forma de borbotón para añadir el agradable murmullo del agua. Todo el perímetro del jardín así como la zona estancial y el tapiz de pradera va delimitado por un bordillo bajo de ladrillo visto dispuesto a sardinel.